La pérdida de una mujer deseada funciona como bigbang de una trama que se dispara en dos direcciones.Para cartografiar en su conjunto estapasión, el lectordeberá atravesar los paralelos de este universonarrativo,trazar el itinerario de una obsesión amorosa endos historias que funcionan como espejos deformantes.Un París detenido en el nuevoromanticismo de losochenta, una isla nórdica por la que se desarrollaunaalucinada road movie, un episodio de vampirismo enla Barcelona dela Transición, un descenso órfico a losinfiernos, una expedición alvolcán que se alza en el centrode una isla de la mente. Todo esto cabe en la espiralde una pasión.Mario Cuenca Sandoval es un narrador deuna solvenciapoco común, sólo desde una prosahipnótica, exigenteyalucinada es posible plantear una novela tan peculiarcomo seductora,un artefacto narrativo que se divide endos mundos alternativos, dosformas de ser, de entenderel arte y el cine en todas sus variantes,que arrojan experienciasestéticas de lectura completamente diferentes: laelegancia del suspense al más puro estilo del Hitchcockde Vértigo,o la inspiración visionaria del Dreyer de Ordet.