«Uno reveló ser un matricida. Otro se dedicó a luchar como gladiador.Dos ejercieron de filósofos. E incluso hay uno al que la IglesiaOrtodoxa tiene por santo y rinde veneración. Tan diversaspersonalidades comparten una circunstancia: la de ser emperadoresromanos.» David Potter desgrana, con un gran talento narrativo, unenorme conocimiento del período y no poco sentido del humor, la vidade los hombres más poderosos de su tiempo, dueños de gran parte delmundo conocido, y los sitúa en su contexto histórico para entregarnosuna panorámica extraordinaria de la Roma imperial.