En 1860, el Imperio otomano dominaba todo el Mediterráneo oriental,desde Túnez hasta Bosnia. Los pueblos musulmanes y cristianos de uno y otro lado del Bósforo convivían bajo un mismo e insostenible poder,que pronto llegaría a su fin.Una mañana de ese año, Hanna Yaqub, un joven cristiano vendedor dehuevos de Beirut, se despide de su esposa y de su hija, para salir arecorrer la ciudad con su cesta. Pero esta vez las callejuelas quedesembocan en el puerto lo conducen a un destino que no podría habersospechado. Hanna es apresado por soldados y encerrado en las tripasde un barco junto a un grupo de hermanos drusos para ser llevado a los Balcanes, donde iniciará un peregrinar infinito por las prisiones del imperio. En este viaje, Hanna comineza a asimilar su nueva identidad, a convertirse en un druso, en un hermano más, a través de la extrañacomunión que surge de compartir un mismo sufrimiento.Con una prosa evocadora, limpia y rotunda, Rabee Jaber nos arroja alfuerte contraste entre la oscuridad y la luz, entre la vida y lamuerte, en definitiva, a la fatalidad a la que puede estar sometido el ser humano. Pero es también un relato de la supervivencia a través de la hermandad entre hombres de distintas lenguas y religiones quelogra sacar la belleza incluso de las situaciones más dolorosas.RABEEJABER (Beirut, 1972) es conocido, pese a haber estudiado física en laUniversidad Americana de su ciudad natal, por ser un joven y prolijoescritor ùes autor de más de quince novelasù que se encuentra entrelos más reconocidos y publicados de su generación, tanto en el mundoárabe como entre las editoriales europeas. Este reconocimiento haquedado plasmado no solo tras ser el escritor más joven en obtener elInternational Prize of Arabic Fiction, si no que en el año 2009 fueincluido en Beirut39, una antología de los mejores escritores árabesde menos de 39 años.