AA.VV
Saga familiar ambientada en Alejandría durante la primera parte delsiglo XX. La novela recurre a la crónica familiar e histórica, alretrato íntimo y a la descripción de lugares, acontecimientos ypersonajes reales para trazar un mapa detallado de una ciudad dondetodo era posible y de una época que ya fue y no volverá.Dimitris Stefanàkis nació en Grecia en 1961. Su vinculación a laliteratura se inicia con su faceta de traductor de Bellow, Updike oMargaret Atwood. Jours d#Alexandrie es su cuarta novela, de la que havendido 50.000 ejemplares en Grecia. En Francia lo edita Viviane Hamy, que edita también a Magda Szabó y Goliarda Sapienza, entre otrosautores reconocidos de lengua no francesa. La semana pasada, la novela fue galardonada con el Prix Mediterranee a la mejor novelaextranjera, el mismo galardón que en su día recibieron Umberto Eco yamos Oz.Hay ciudades que se nos recuerdan a una mujer inteligente y hermosa:fascinantes, impredecibles, a menudo peligrosas, piden que alguiencuente su historia, evocando no solo los hechos sino también el saborde su piel.Eso es lo que ha conseguido Dimitris Stefanàkis con Los días deAlejandría, una espléndida novela que nos devuelve a los primeros años del siglo XX para contar la tumultuosa vida de Antonis Hàramis, grancomerciante de tabaco, de Elias Khoùri, un libanés que conoce lossecretos más turbios de la ciudad, y de Yvette Santon, una mujer libre que muestra sus encantos en los salones más lujosos de los hoteles de Alejandría y luego sube desenvuelta los peldaños hacia lashabitaciones mejor amuebladas.Rodean a estos personajes un sinfín de hombres y mujeres que a veceshan nacido de la imaginación del autor y otras pertenecieron a larealidad de aquel tiempo. Así, Sarah Bernhardt, Thomas Mann y RudolphHess entran a formar parte de esta sinfonía histórica y erótica querecorre la vida de tres generaciones y recrea el bullicio de unaciudad única en una época singular.?Como el sol de verano que impregna la piel de promesas, leer estelibro es como vivir la experiencia de la radiante y sensualAlejandría.?Livres Hebdo