FERNANDEZ, ANTONIO / ANTON FERNANDEZ, ANTONIO
Aunque los fundadores de la Revolución científica fueron un grupo depensadores sinceramente creyentes, en el siglo XVIII se inició unproceso de alejamiento entre religión y ciencia, interpretado poralgunos como un enfrentamiento inevitable en el que aquélla seríasuperada por el inmenso poder de ésta. Fruto de una exaltación delreduccionismo científico es la honda fractura que sufre la culturacontemporánea entre quienes pretenden rebajar el papel de la razón yquienes aspiran a revivir con exactitud la pureza de los primerosideales ilustrados. Sin embargo, en contra de un estereotipo muyextendido, muchos científicos siguieron sintiendo la seducción delenigma de Dios, reflexionando sobre él hasta el punto de elaborarsistemas muy personales de creencias, movidos por el asombro que enellos producían las leyes de la naturaleza.Este libro analiza las posturas que mantuvieron ante la idea de Dios y la trascendencia un número de grandes científicos como Faraday,Maxwell, Darwin, Einstein, Planck, Monod, Feynman o Hawking, entreotros. Partiendo de sus testimonios, es posible revisar el problema de las relaciones entre ciencia y religión para conciliar dosnecesidades acuciantes: mantener a la razón como un elementoimprescindible para conocer el mundo y resolver sus graves problemas,por un lado, y no olvidarse nunca del sujeto en aras de laobjetividad, por el otro.