Los cafés, espacios de convivencia, tertulias, diversión yespectáculos, han sido siempre un lugar de observación del génerohumano, una atalaya para ver discurrir las horas y las estaciones delaño, sentir el tránsito de la existencia humana. Area plena devitalidad, es también refugio de soñadores solitarios, además de unaespecie de antesala de la muerte. De ahí toda la literaturamelancólica que han generado los cafés. Ramón Gómez de la Serna,evocando la salvadera, el primitivo cronómetro de Saturno colocadosobre el velador, concluye que en ningún otro lugar que "en un café se siente la lámpara viva del tiempo y el sabio reloj de arena está encada mesa".Hace más de veinte años que, para la recepción en la Real Academia deBellas Artes de San Fernando en Madrid, Antonio Bonet Correa leyó eldiscurso de ingreso «Los cafés históricos». Pero siempre pensó que ese texto necesitaba desarrollarse con más plenitud, ya que el tema delos cafés ha sido recurrente en toda su vida.Este texto es, pues, todo lo que usted debería saber sobre los cafés:su arquitectura, sus orígenes, su impronta en la sociedad, suspersonajes (muchos de ellos novelescos), entre los que se encontrabanescritores, pintores, políticos, etc. Y todo ello plagado de vivencias personales que sólo el autor de este libro podría contar.Parte I. Discurso de recepción en la Real Academia de Bellas Artes deSan Fernando.Los cafés históricos, Imágenes complementarias al Discurso Académico.Parte II. Apostillas al Discurso Académico.El mundo histórico de los cafés, Francia, Viena y Centroeuropa,Italia, Portugal, Europa septentrional, América del Norte,Latinoamérica, España.Parte III. Otros aspectos de los cafés.Loa de los camareros, La educación sentimental de sucesivasgeneraciones, El café, escenario teatral, Máximas sobre el café.Parte IV. Antología poética y bibliografías sobre los cafés.Antología poética, La bibliografía sobre los cafés históricos, Coda.