¿Qué es lo que nuestro siglo ha agregado a lo que siempre hemos sabido acerca de la aterradora cantidad de fechorías que los hombres soncapaces de cometer? ¿Qué ha aportado de inédito a lo que siempre hemos sabido (o creído saber) acerca de lo que el hombre puede hacer alhombre?En el siglo XX, los «campos» donde Estados y regímenes políticosprogramaron la aniquilación del hombre revelaron la «condicióninhumana». La historia adoptó la apariencia ya no del destino (talcomo lo había anunciado Hegel), sino del terror. Por eso la pregunta:¿Hemos visto surgir aquí la figura excepcional del mal, del mal en una violencia y un horror sin precedentes? ¿O bien estamos aquí, comoafirma Hannah Arendt, simplemente ante la banalidad del mal?Myriam Revault d?Allones toma como punto de partida esta expresión,cuyo sentido se desgastó aun antes de haber sido comprendido, paratratar de analizar lo que el hombre puede hacer al hombre, es decir,la virtualidad siempre presente del mal político. Para entender elpresente de ese mal es preciso reabrir el pasado, remontarse al malradical según Kant, volver también al lazo entre lo trágico y lacapacidad de institución política en Aristóteles, y luego releer a los modernos, como Hobbes y dos de sus grandes comentaristas: Carl Smithy Leo Strauss. Encontraremos en esta lectura inédita, como un hiloconductor, la idea de una humanidad desprovista de toda pretensión deinocencia, de una humanidad de vuelta al mal de la libertad (de sulibertad) y, por lo tanto, a su poder de obrar.