Nuestro hogar no es sólo el lugar físico en el que comemos y dormimos. En él esperamos encontrar la paz y reponernos del día a día, en élesperamos encontrar el espacio vital que nos permitirá descansarnuestra mente, pasar ratos íntimos, albergar celosamente nuestrosrecuerdos más queridosà nuestro hogar es, en definitiva, unamanifestación externa de nuestra alma de modo que cada una de susestancias y cada uno de sus rincones representa un aspecto de nuestravida, de nuestro modo de ser, en él, en nuestro hogar, se reflejancomo en un espejo, nuestro pasado, vivimos nuestro presente ypreparamos nuestro futuro.Hacer que nuestro hogar sea un lugar sano es, pues, de vitalimportancia para sanarnos a nosotros mismos, para lograr el equilibrio y el entendimiento entre la mente y el cuerpo. Un hogar sano nosayudará a crecer espiritualmente, a ser personas sanas y felices. Loimportante no es que tu hogar siga este o aquel estilo. Lo importanteradica en que tu hogar sea realmente un lugar sagrado, un lugar dulcey cómodo que te invite a crecer y a armonizar tu ser en su totalidad.«Sabemos que nuestro mundo exterior es un espejo de nuestro mundointerior. La limpieza espiritual del hogar nos ofrece un mapa útilpara sanarnos a nosotros mismos a muchos niveles mientras convertimosnuestro hogar en un lugar más bello en el que vivir.»DEBBIE FORD, autora de Divorcio espiritual.«... un libro escrito con energía, compromiso, alegría, emoción, ysana espiritualidad. Se trata de un libro que invita al lector apensar y participar.»RONALD T. POTTER-EFRON,doctor en Filosofía y autor de Cómo controlar el mal genio.