Desde los tiempos de la antigua Sumeria, la falange de infanteríapesada dominó el campo de batalla. Armados con lanzas o picas,dispuestos hombro con hombro y los escudos trabados, la falangepresentaba una pared impenetrable de madera y metal al enemigo. Estoes, hasta que la legión romana hizo su aparición y desafió suhegemonía. Myke Cole examina las tácticas, armas y equipo, organización y formasde desplegarse de la legión y la falange durante la época en que seenfrentaron. A continuación, basándose en fuentes primariasoriginales, narra con detenimiento seis batallas en las que lucharonlegiones y falanges -Heraclea (280 a.C.), Ásculo (279 a.C.), Benevento (275 a.C.), Cinoscéfalas (197 a.C.), Magnesia (190 a.C.) y Pidna (168 a.C.)- para mostrar cómo y por qué la legión romana, con suorganización flexible, sus tácticas versátiles y su disciplina dehierro llegó a eclipsar a la hasta entonces invencible falangehelenística.