Supongamos que es usted un jugador de club que tiene la oportunidad de hablar largo y tendido con un gran maestro. ¿Cómo aprovecharía esaoportunidad? Los jugadores de club no suelen ser capaces de apreciar las sutilezasde la alta competición. Los grandes jugadores pueden analizar elajedrez con una profundidad que no es asequible paralos aficionados. Sin embargo, es posible que precisamente por haberalcanzado ese nivel de excelencia, sea difícil para un gran entrenador entender las lagunas mentales de un jugadoraficionado.
Supongamos que es usted un jugador de club que tiene la oportunidad de hablar largo y tendido con un gran maestro. ¿Cómo aprovecharía esaoportunidad?
Los jugadores de club no suelen ser capaces de apreciar las sutilezasde la alta competición. Los grandes jugadores pueden analizar elajedrez con una profundidad que no es asequible para
los aficionados. Sin embargo, es posible que precisamente por haberalcanzado ese nivel de excelencia, sea difícil para un gran entrenador entender las lagunas mentales de un jugador
aficionado.