AA.VV
La muerte no es sólo el cese de la vida corporal. Es el silencio. Este breve texto trata ya no únicamente de las últimas palabras de unhombre, cuanto de la Palabra de Dios ante la perspectiva del silencio. Los cristianos creemos que la Palabra es el sentido de nuestrasvidas. Pero lo que está en juego en nuestro caso no es únicamente elsentido de la vida de Jesús, sino el de toda vida humana. CuandoCristo fue silenciado, ¿quedaron acaso todas las palabras sepultadasjunto con él? La historia del cristianismo es un drama acerca de laspalabras y de su sentido, del sentido de la Palabra de Dios y denuestras propias palabras. El clímax de este drama lo constituyen lasúltimas palabras de Jesús en la cruz. En el domingo de Pascua, laPalabra se alzó de entre los muertos. Nuestra fe en la resurrección no se reduce a que este hombre que murió fue devuelto a la vida. LaPalabra no quedó silenciada. Estas siete últimas palabras continúanvivas. Y ello no es así tan sólo porque fueron escuchadas, recordadasy registradas por escrito. La fe en la resurrección significa que elsilencio de la tumba quedó roto para siempre y que estas palabras nofueron las últimas. Ahora somos nosotros quienes debemos seguirrompiendo el silencio de las sepulturas de los hombres, de las fuerzas de la muerte. Timothy Radcliffe nacido en 1945, es dominico y ha sido profesor de Sagrada Escritura en la universidad de Oxford y maestrode la orden de los predicadores. Se ha dado a conocer en el mundoentero a través de sus análisis y sus valientes posicionamientos enrelación con la sociedad contemporánea y la situación de la Iglesia,así como acerca de la vida cristiana y la vida religiosa, ofreciendounas perspectivas enriquecedoras en un lenguaje moderno y libre.