El primer poema llamado "Che bella maniera" es un gran monólogo en elque la voz poética es tomada por el pintor Andrea del Sarto. Es élquien habla, con toda la intimidad, los posicionamientos, obsesiones y el mundo de un pintor que vivió en Florencia a finales del siglo XV y principios del XVI.Las otras dos partes del libro, "Trabajo con dudas, trabajo parasiempre" y "La marca de la patria", son poemas sobre cuadros, en elprimer caso de pinturas de Andrea del Sarto y en el segundo, deartistas diversos que como David Hockney pueden ir del arte pop alarte abstracto, bien entrado el siglo XX. Y siempre en conversación,las formas disparan un recuerdo o una asociación de la autora que vahacia su vida, su geografía, su escritura.