La comisaria María Ruiz se encuentra desterrada en una de lasprovincias españolas más tristes para una investigadora criminal. EnSoria el último suceso irresuelto del que se tiene noticia ocurrió en1954, cuando una mujer que presuntamente asesinó a su marido conmatarratas desapareció para siempre. De estar viva, tendría 101 años.Desde que la destinaron a Soria, sacándola de la fiebre de Madrid, lacomisaria Ruiz viaja todos los fines de semana a Ávila, donde acompaña en su trance entre la vida y la muerte a su compañero Tomás, que está en coma. Su viejo amigo, el comisario Carlos, finalmente haconseguido convencerla para que un fin de semana se airee y vaya avisitarlo a Santander. Pero lo que tenían que ser un par de días detranquilidad se convierte en el mejor incentivo para la comisariaRuiz. El nuevo caso que Carlos tiene entre manos arranca con un cocheabandonado en la zona del puerto. En el maletero, una chica muerta, yen el asiento del copiloto, un ejemplar del periódico The Times confecha del 15 de octubre de 1998 y una noticia recortada. A estaspistas tendrá que enfrentarse una comisaria a quien el caso no lepertenece, pero que ella sí que necesita para no perder la cabeza yvolver a sentirse realmente en activo y cercana a la realidad quemejor la define.