LAS CAUTIVAS

LAS CAUTIVAS

EL HARÉN OCULTO DE GADAFI

$36.237
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
ANAGRAMA
Año de edición:
Temática
Prosa
ISBN:
978-84-339-2604-3
Páginas:
240
Encuadernación:
Rústica
Idioma:
Castellano
Peso:
322
Dimensiones:
220x140
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En 2011, poco después de la muerte de Gadafi, Annick Cojean, reportera de Le Monde, viaja a Libia para investigar sobre el papel de lasmujeres durante la revolución. De regreso de este viaje revelador, laperiodista publica el artículo «Una esclava sexual de Gadafi cuenta su calvario», la historia de Soraya, una joven de veintidós años. Cojean cuenta cómo, a los quince años, la chica fue elegida para ofrecer unramo de flores al dictador, que respondió al regalo con una caricia en su cabello. Un gesto dirigido en realidad a sus guardias, que queríadecir «ésta es la que quiero». «Al día siguiente -escribe Cojean en su artículo- Salma, Mabruka y Faiza, tres mujeres en uniforme,consagradas al servicio del dictador, se presentan en la peluquería de su madre. Gadafi quiere verte. La adolescente las sigue de buengrado. ¿Cómo sospechar algo? Era el héroe, el príncipe de Sirte.» YGadafi la secuestraría para convertirla en su esclava sexual.
La historia de Soraya es el detonante de Las cautivas, un libro dondese denuncian por primera vez los abusos sexuales del «Guía», delsupuesto defensor de los derechos de las mujeres en el mundo árabe, en un país en el que la violación es una mancha que contamina a todo elclan, tabú supremo. Y la autora nos conduce al corazón mismo de lastinieblas.
«La investigación excepcional de Annick Cojean demuestra cómo el líder libio usó la violación como arma de poder durante su reinado. Y comoarma de guerra durante la revolución de 2011» (Caroline Laurent-Simon, Elle).
«Por supuesto, teníamos leves sospechas. Nos decíamos que las arengasfeministas del difunto Muamar el Gadafi, guía sin brújula, sonabanfalsas. Que tras el ballet de sus "amazonas", ángeles de la guardademasiado esculturales embutidas en vestimentas demasiado elegantes,se intuía la mascarada. Pero ¿quién supo medir la amplitud del mal yde los crímenes? Ese es el mérito de Annick Cojean, gran reportera enLe Monde» (Vincent Hugeux, L¿Express).
«La imagen de Gadafi como liberador de las mujeres no era más que undisfraz. Ese hombre arruinó las vidas de muchas jóvenes. Y fueronolvidadas, repudiadas, nadie se ocupó de ellas. El libro de Cojean hasido publicado en árabe, y en Libia y en todas partes sus lectores seestán enterando de la magnitud y la vileza de los delitos de Gadafi»(Leyla Sanai,The Independent).