Eliot Weinberger conduce al centauro de los géneros literarios, elensayo, por senderos que traspasan los confines de la críticahabitual. Su pasión por la poesía como clave para descifrar el mundo,su perspicacia política, su conocimiento de la historia reciente yremota desde puntos de vista heterodoxos, de mitos y textos antiguosque se vierten en las realidades extrañas de la vida cotidiana, y suescritura guiada por múltiples orientes, convierten sus ensayos enobras de la imaginación en las que cada dato puede verificarse.Apasionantes como la ficción y vivaces como un poema, estos centaurosse detienen en extraños parajes del orbe o del tiempo, son eruditos ydivertidos, irónicos e impredecibles.