Para Iphigenia, Margarita y Carla, las últimas tres hermanas de SantaInés, el monasterio en ruinas en el que viven es todo su mundo. Ellasson las únicas habitantes de su remota isla australiana, olvidada dela iglesia y del mundo, en la que el tiempo parece habersedetenido.Tienen sus propias normas, sus rituales, sus rutinas y una existenciaclaramente estructurada: orar, esquilar, limpiar la lana, hilar, hacer conservas, cocinar Y además, cuando cae la noche, tejen y cosen suspropias y estremecedoras historias mezcladas con los clásicos cuentosde hadas No existe nada más allá de la isla. Pero todo cambia el día que el padre Ignatius irrumpe en sus vidas con la intención de transformar su paraíso en un resort de lujo. Lapresencia del cura amenaza su convivencia, su fe y sus más íntimasconvicciones, sin embargo, para proteger su pacífica existencia, lashermanas están dispuestas a hacer casi cualquier cosa