CASAMAYOR, GREGORIO / CASAMAYOR PÉREZ, GREGORIO
«Ethel Jurado se había acercado al grupo para implorar ayuda?noscuenta Marcos Recaj en esta novela?y nosotros le brindamos nuestroapoyo incondicional. Su necesidad de ayuda era tanta, su situación era tan precaria que, sin tener un plan, quizá de manera inconsciente,Ethel se introdujo en nuestras vidas y las colonizó, hasta el extremoque durante una época todo lo que hicimos y lo que vivimos giróalrededor de su tragedia personal, y sin que fuéramos conscientescambió nuestras vidas, al menos la mía, para siempre. Si hubiéramossido de verdad valientes nos habríamos limitado a llamar a la policía, como propuso Laura, pero no lo hicimos, desempeñamos un absurdo papel de amigos, terapeutas, salvadores, sin tener ninguna experiencia, sin saber cómo actuar ni qué repercusiones podía tener en nuestras vidas, y así nos fue».«Ethel Jurado se había acercado al grupo para implorar ayudaùnoscuenta Marcos Recaj en esta novelaùy nosotros le brindamos nuestroapoyo incondicional. Su necesidad de ayuda era tanta, su situación era tan precaria que, sin tener un plan, quizá de manera inconsciente,Ethel se introdujo en nuestras vidas y las colonizó, hasta el extremoque durante una época todo lo que hicimos y lo que vivimos giróalrededor de su tragedia personal, y sin que fuéramos conscientescambió nuestras vidas, al menos la mía, para siempre. Si hubiéramossido de verdad valientes nos habríamos limitado a llamar a la policía, como propuso Laura, pero no lo hicimos, desempeñamos un absurdo papel de amigos, terapeutas, salvadores, sin tener ninguna experiencia, sin saber cómo actuar ni qué repercusiones podía tener en nuestras vidas, y así nos fue».