Irreverente y provocador, porque no entiendo otra forma de estar vivo, añado a los requisitos esenciales de la condición humana el rechazoabsoluto a permitir que la rutina y la ordinariez de la costumbre seasomen a mis días. Salvaguardar el asombro, mantener alerta lacuriosidad, explorar sin limitación todo cuanto aparezca ante los ojos y, si no se dan las circunstancias, salir corriendo y no mirar atráshan sido las motivaciones de mi viaje por el mundo.Así lo cuento para ustedes en estas páginas que hilvanan episodios ymemoria, con ellas espero despertarles, al menos, la sonrisa. Porqueel buen humor es siempre bálsamo adecuado para todo contratiempo ygarantía de supervivencia cuando vienen mal dadas. Sinarrepentimientos ni innecesarias disculpas, verán que sigo apostandodoble o nada por seguir vivo. Si gano, lo celebro, la otra opciónqueda descartada, pues siempre pensé que el que no arriesga es porqueya está muerto.Así que recuerden conmigo si lo desean, no renuncien a nada y deseencuanto esté a su alcance. El truco está en no aburrirse nunca, que lavida es placer.