Explicar la mala fama de la materia en la arquitectura y el arte deOccidente es uno de los propósitos de este ensayo, que transita porépocas y autores para reunir los muchos argumentos que han idoreescribiendo, una y otra vez, la vieja tesis de que la materia esconfusa, informe, irracional, oscura, dionisíaca e incluso violenta, y que el propósito del arte es volverla precisa, formada, racional,luminosa, apolínea y pacífica. Pero este ensayo es también un intentode darle a la materia la dignidad estética que merece y de atisbar sufondo enigmático.