Pablo de Tarso intercede ante Filemón por Onésimo, un esclavo que sehabía fugado. Lo sabemos por la más breve de las epístolas paulinas.Pero no tenemos ni idea de si Filemón le hizo caso y acogió en su casa al esclavo huido, o si en cambio ignoró el consejo de Pablo y castigó a Onésimo, como mandaba la ley. Martí Colom recrea aquel episodio enuna novela ágil y entretenida ambientada en el siglo I, cuando elcristianismo daba sus primeros pasos. Y a partir de Arquipo, Apia y el resto de sus protagonistas reflexiona sobre el fanatismo y cómo elEvangelio de Jesús puede ser camino de liberación o, malinterpretado,excusa para la intolerancia.