Cuando un mundo convulsionado y en cambio, que amenaza conintensificar la conflagración a gran escala, es relatado y reducido ala sempiterna lucha entre el bien y el mal, democracia contraautocracia, eso sólo puede significar una cosa: nos han hurtado elderecho a debatir, a discernir entre lo posible y lo inventado, entrehechos probados y propaganda. Como en otros tiempos, estigmatizadas,arrinconadas y censuradas las perspectivas pacifistas en nombre deconceptos como derechos humanos o libertad -siempre utilizados segúnel caso y alineados con los intereses occidentales-, se pretendeimponer una única opción: la guerra. Una guerra, la de Ucrania,sembrada con mimo por quienes han encontrado motivos para que, pese al coste en vidas humanas y sufrimientos, diera inicio y aún hoycontinúe. ¿Qué sabemos realmente del conflicto desde que se iniciaraen 2014? Esta es la pregunta a la que responde el exteniente delEjército español, Luis Gonzalo Segura, para exponer las pocasevidencias con las que a día de hoy contamos y rescatarlas delostracismo impuesto por el indiscriminado bombardeo de medias verdades