Educadas, serviciales, agradables, encantadoras, divertidas, incapaces de decir que no…, Hay muchos tipos de personas complacientes,pero todas ellas tienen algo en comú,n: ponen las necesidades delos demá,s por delante de las propias. Y por má,s que sesientan ahogadas por el peso de las demandas ajenas, la recompensabien vale el sacrificio: se aseguran de ser amadas y aceptadas por los demá,s. La psicó,loga clí,nica Jacqui Marson, que durante muchos añ,os ha padecido en carne propia la maldició,n quesupone el deseo de complacer a toda costa, se basa en su propiaexperiencia y en la de infinidad de pacientes para enseñ,ar a loscomplacientes a disfrutar de ese mismo amor y aceptació,n sincolocarse siempre al final de la lista. Paso a paso, los lectoresaprenderá,n a reconectar con las propias necesidades, a dependermenos de la aprobació,n de los demá,s, a confiar en su propiojuicio interno …, y a vivir, en suma, una vida má,s plena ysatisfactoria en sus propios té,rminos.