GRIMALDOS, ALFREDO / GRIMALDOS FEITO, ALFREDO
La Transición española, acogotada por el ruido de sables -real ointeresadamente amplificado-, renunció a conseguir una verdaderaruptura democrática. Políticos del viejo Régimen, policíastorturadores y jueces montaraces encontraron fácil acomodo en el nuevo sistema. Ex ministros que firmaron penas de muerte con Franco y exgobernadores civiles que santificaron tiroteos por la espalda gozanaún hoy, en el siglo XXI, de privilegiados cargos públicos. Lamitificada Transición no fue pacífica ni modélica: desde ladesaparición física del dictador hasta la aprobación de laConstitución -convertida, de hecho, en una Ley de Punto Final-,decenas de manifestantes que reclamaban amnistía y libertad en lascalles fueron asesinados por miembros de las fuerzas policiales yelementos de la extrema derecha, mientras personajes como RodolfoMartín Villa o Juan José Rosón encabezaban el Ministerio del Interior. El "consenso", impuesto por los políticos del Régimen que dirigieronel cambio y aceptado por los sectores mayoritarios de la oposición,apuntaló al "sucesor a título de Rey" que designó Franco y dejó unacuenta pendiente con la Historia