LA SOLUCIÓN SALINA

LA SOLUCIÓN SALINA

$27.490
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
(5) TUSQUETS EDITORES
Año de edición:
Temática
Novela erotica
ISBN:
978-84-7223-934-0
Páginas:
264
Encuadernación:
Rústica
Idioma:
Castellano
Peso:
288
Dimensiones:
210x140
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Difícilmente, en un país tan puritano como Estados Unidos, un escritor que se dedica exclusivamente a escribir novelas eróticas y ensayossobre sexo puede cosechar entre el público, y en la prensa, elogiossemejantes a los que recibe Marco Vassi. Autores como Nabokov, NormanMailer e incluso Saul Bellow, tan poco «sospechoso» de este tipo deaficiones, lo han situado en la categoría de maestro del género. Losespecialistas consideran que Vassi es en la segunda mitad del siglo XX lo que Georges Bataille fue en la primera, con la diferencia radicalde que el acercamiento de Bataille al sexo partía de una teoría conraíces en el movimiento surrealista francés y en el psicoanálisis, yVassi, en cambio, hunde su conocimiento en la experiencia vivida, enla praxis del sexo, por así decirlo, a partir de la llamada revolución sexual de los años sesenta. Al igual que en Las comedias eróticas (La sonrisa vertical 68), que publicamos en 1990, Vassi vuelve aquí asondear en las ruinas de un mundo en extinción en el que suspersonajes ?y en particular el protagonista? aparecen como hermosossalvajes liberados de la locura que ensombrece una sociedad para él en descomposición. Se mueve en un mundo donde impera la sensualidad enestado puro y deja que su cuerpo y sus instintos le conduzcan a dondequieran llevarle, mucho más allá de lo imaginable, hasta las últimasconsecuencias. No es de extrañar, pues, que en las páginas de Lasolución salina encontremos esta contundente afirmación: «A pesar detanta literatura y tanta propaganda, a pesar de mi propia formacióncontraria a todo ello, el sexo no es para mí un asunto de identidad.Cuando bajo la mirada y contemplo el ansioso culo que se agita, cuando disfruto cada instante del excelso contacto con el ser humano quemenea ese culo y cuando siento mi polla exultar de felicidad por labelleza de nuestra danza, no me importa en absoluto saber el nombre de la otra persona. Ni siquiera me importa el mío. El éxtasis no tienenombre».