CARLE, MARIA DEL CARMEN Y COLS. / ORTIGUES, EDMOND
Como respuesta a la disgregación social originada por el fin del mundo antiguo surge la reacción inevitable del espíritu de asociacióntípicamente medieval, que intenta suplir la ruptura de los viejosmarcos institucionales o la insuficiencia de los nuevos. Así se creanvínculos de hombre a hombre que dan origen a grupos en los que elindividuo queda inmerso y que constituyen su mejor protección frente a lo que Sánchez Albornoz llamaría «la intemperie histórica». Duranteun tiempo coexistirán estas relaciones basadas en el derecho privadocon las fundadas en el derecho público que han sobrevivido o que vanrehaciéndose a lo largo de los siglos.
La estructuración del Estado moderno, como consecuencia de ese proceso multisecular terminará por suprimir aquellas formas asociativas.
El estudio detallado de algunas de estas formas asociativas, desde elmatrimonio y las relaciones de dependencia feudal, hasta los concejos, municipios, cofradías, gremios y hermandades da una viva imagen demuchas facetas de la organización y del espíritu social medieval.