Amelia Tiganus es un referente en su activismo y se ha convertido enuna voz fundamental del movimiento feminista en España, así como entre quienes construyen una teoría abolicionista de la prostitución. Araíz de su experiencia personal y de su manera de entender y practicar la militancia, nos transmite la importancia de entender por qué «lopersonal es político» y nos carga de razones para luchar por un mundomás justo, igualitario y sin prostitución, para las mujeres y lasniñas. «comprendí que mi historia personal era una cuestiónprofundamente política, era la historia de las mujeres que elpatriarcado pone a disposición de los hombres como mujeres públicas[#]. Las abolicionistas nos exponemos mucho al enfrentarnos a unaperversa, mafiosa, poderosa y dañina industria millonaria, quepretende que nuestro destino sea servir sexualmente a los hombres. Esuna batalla larga y dura, pero será un orgullo saber que hemos formado parte de un movimiento noble y justo, que ha dejado como legado, para las que quizá aún no han nacido, un mundo sin prostitución [#].Hagamos la «revuelta de las putas». Por las niñas de hoy y las mujeres de mañana.»
Amelia Tiganus es un referente en su activismo y se ha convertido enuna voz fundamental del movimiento feminista en España, así como entre quienes construyen una teoría abolicionista de la prostitución. Araíz de su experiencia personal y de su manera de entender y practicar la militancia, nos transmite la importancia de entender por qué «lopersonal es político» y nos carga de razones para luchar por un mundomás justo, igualitario y sin prostitución, para las mujeres y lasniñas. «comprendí que mi historia personal era una cuestiónprofundamente política, era la historia de las mujeres que elpatriarcado pone a disposición de los hombres como mujeres públicas[#]. Las abolicionistas nos exponemos mucho al enfrentarnos a unaperversa, mafiosa, poderosa y dañina industria millonaria, quepretende que nuestro destino sea servir sexualmente a los hombres. Esuna batalla larga y dura, pero será un orgullo saber que hemos formado parte de un movimiento noble y justo, que ha dejado como legado, para las que quizá aún no han nacido, un mundo sin prostitución [#].Hagamos la «revuelta de las putas». Por las niñas de hoy y las mujeres de mañana.»