Tras exponer el motivo -formación de un diccionario, el más copiosoque pudiere hacerse- determinante de la creación de la AcademiaEspañola en 1713, y las circunstancias de vario orden que concurrieron en su erección, el presente libro traza una historia lineal de susactividades desde los primeros pasos hasta finales de siglo. Despuésprocede a analizar detalladamente, de acuerdo con el estatutometodológico de cada una, la génesis, elaboración y característicasinternas de sus principales publicaciones: el Diccionario deAutoridades, la Ortografía y la Gramática.
Con la documentación pertinente queda puesto de relieve que laAcademia no responde a una fundación regia ni a una innovadorapolítica cultural de procedencia foránea, según suele afirmarse, sinoa una iniciativa privada de don Juan Manuel Fernández Pacheco yZúñiga, marqués de Villena, en la línea de renovación intelectualprocedente de finales del siglo XVII. Se documenta también cómo lanueva institución fue acogida con recelo, si no con mal disimuladaoposición, entre los altos organismos de gobierno, a excepción delRey, quien siempre le mostró su beneplácito, hasta ponerla bajo supatrocinio. La Real Academia Española supo también de la hostilidadentre los medios literarios, en los cuales las diatribas, pococonocidas hasta ahora, superan con creces a los elogios.
Imbuida inicialmente, según desvelan el ideario y los escritos de susprimeros miembros, del espíritu barroco, la nueva institución no podía albergar, en consecuencia, los propósitos normativos sobre la lenguaque se le imputaron en sus comienzos y que ella se preocupó siempre de desmentir. Sin embargo, su magisterio fue deslizándose en esesentido, no sin la advertencia de algunos de sus individuos.
La imagen de la Academia reflejada en esta obra dista sustancialmentede la que, desde finales del siglo XVIII y, sobre todo a partir delsiguiente, predomina en la sociedad española.