INGLADA, DANIEL / VILLAR, MANUEL / LEIRA, O
Lo que algunos filósofos ya habían advertido, que nuestra razón esincapaz de dotarnos de una imagen objetiva del mundo y de nosotrosmismos, los neurólogos actuales lo han acabado de corroborar: lo quepiensa el ser humano del mundo y de sí mismo es una ficción de sucerebro. Desde que el cerebro ha dejado de ser una cámara oscura y seha convertido en un órgano transparente, gracias a las técnicas deneuroimagen, pocas son las disciplinas académicas que se niegan aabrazar el prefijo neuro: neuropolítica, neuromárqueting,neuroeducación, neuroestética. Esta invasión de lo neuro coincide, por otro lado, con una potenciación de lo creativo en diferentes ámbitos. No existe taller, oficina, escuela, empresa o universidad en la queno se exija ser creativo. Parafraseando a Descartes, ya no es la razón sino el talento creativo la cosa mejor repartida del mundo. Para elpoder actual no hay problema productivo, demográfico o educativo queno tenga una respuesta imaginativa. ¿Cuáles son las razones de eserecelo actual hacia la razón, cuando la neurociencia nos ha abierto de par en par la sala de máquinas de donde