Desde que la exégesis bíblica católica fue legitimada por la Encíclica «Divino Afflante Spiritu» (Pío XII, 1943) se han multiplicado lasivnestigaciones histórico-críticas sobre la figura de Jesucristo. Ante los resultados muy divergentes y no siempre satisfactorios, RudolfSchnackenburg propone una nueva aproximación a la persona deJesucristo, tanto en su dimensión de históricamente advenido como enla de su presencia perpetua al lado de Dios y dentro de la Iglesia.El autor analiza las diferentes perspectivas de la fe manifestadas enlos cuatro Evangelios. cada una de ellas se apoya en tradicioneshistóricas determinadas que llevaron a una imagen cambiante deJesucristo según la época y las modificaciones de las circunstanciassocioculturales. De esta manera las bases históricas se integran en un cuadro global de la fe que, si bien se refleja de maneras diferentesen los cuatro Evangelios, permite reconocer, no obstante, unaconcepción común. Son precisamente los rasgos comunes de esta fe losque han orientado a la Iglesia a lo largo de los siglos y la siguenguiando en el presente.Al sobrepasar el horizonte estrictamente histórico de los cuatroEvangelios, la investigación del autor se sitúa entre la fe y lahistoria, y tiene en cuenta tanto los aspectos atemporales como losresultados de la investigación crítica de la cristología.