La Orquesta Filarmónica de Berlín fue un sinónimo de excelencia en lamúsica clásica desde su creación, a fines del siglo XIX. Estabaintegrada por eximios intérpretes, y era gestionada por ellos mismoscomo una cooperativa. A mediados de los años treinta, el descontroleconómico y administrativo la llevó al borde de la quiebra y ladisolución. Sin embargo, alguien fue en su rescate: Joseph Goebbels,quien vio con claridad que la Orquesta podía ser una lujosa embajadora cultural del nazismo, e hizo que el Estado la comprara. Fue protegida por los nazis y gozó de privilegios únicos. Emprendió girasinternacionales antes y durante la guerra y tocó en un sinnúmero deocasiones oficiales. La orquesta aceptó estas ventajas con unacombinación de agradecimiento y recelo. Por primera vez un ensayointenta ofrecer el retrato completo de la relación entre el régimen de Hitler y su gran joya musical. El resultado es un libro sorprendentey riguroso.