Tras Ciudad Laberinto y Trastario. Nanas para lavadoras, Pedro Mañasregresa con un nuevo poemario dedicado a la noche y a sus habitantes.Poemas rimados, divertidos, musicales, en ocasiones inspirados enfórmulas de la tradición oral (nanas, juegos de corro, adivinanzas,etc.), que recorrenlas noches mostrándonos multitud de personajes: la luna, lasestrellas, el pez, el zorro, las ovejas, una sábana convertida enfantasma o el camiónde la basura. Las ilustraciones de Mariana Ruiz Johnson de coloresvivos e intensos aportan luz a este poemario nocturno ideal paracompartir en el umbral del sueño.