Daniel Kehlmann nos ofrece una historia llena de fina ironía centradaen dos personajes extraordinarios: Alexander von Humboldt, naturista,viajero y aventurero empedernido de inagotable curiosidad, y CarlFriedrich Gauss, matemático y astrónomo. Se reencuentran en Berlín en1828, ya mayores, y se ponen a evocar sus años de juventud en los quese dedicaron a la descomunal empresa de medir el mundo.En los tiemposen los que Humboldt recorrió nuestro planeta, gran parte de la tierraquedaba todavía por explorar, lo cual, unido a su carácter intrépido y temerario, lo llevó a protagonizar las más descabelladas aventuras:navegar por el Orinoco, explorar selvas vírgenes, probar venenos,escalar volcanes o medirse con monstruos marinos y con caníbales nomenos aterradores.Carl Friedrich Gauss, al que se conoció como el«príncipe de las matemáticas», no se queda corto en términos deexcentricidad: brillante matemático, Gauss es también un apasionado de las mujeres, un auténtico galán que, eso sí, es capaz de abandonar el lecho conyugal en plena noche nupcial para anotar una fórmulamatemática.En lugar de ensalzar a estos personajes históricos, elautor nos los muestra en todas sus facetas: con sus grandezas, perotambién con sus errores, sus pequeñas manías y sus debilidades, yconsigue de este modo una perspectiva humana inédita de estos dosgrandes nombres de la historia.