LA MALDAD POLÍTICA

LA MALDAD POLÍTICA

QUÉ ES Y CÓMO COMBATIRLA

$39.304
IVA incluido
Sujeto Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
(399) GALAXIA GUTENBERG
Año de edición:
Temática
Politica
ISBN:
978-84-15472-13-1
Páginas:
496
Encuadernación:
Cartoné
Idioma:
Castellano
Peso:
670
Dimensiones:
210x130
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«La maldad política es una de las grandes cuestiones intelectuales denuestro tiempo. Al intentar responder a ella, no debemos correr a laguerra o levantar las manos con resignación y desesperanza. Lo primero no sólo nos tienta a implicarnos nosotros mismos en el mal, sino queexige que nos enfrentemos a éste en el campo de batalla preferido porlos malhechores. Lo segundo permite que el mal continúe y les dé loque anhelan a quienes están sedientos de sangre. La maldad política no desaparecerá nunca. Razón de más para que, la próxima vez, nuestrarespuesta a ella sea la correcta.» Con estas palabras, Alan Wolfe seune a una extensa nómina de pensadores ?Hannah Arendt, ReinholdNiebuhr o Arthur Koestler? que, a lo largo del pasado siglo, hicierondel mal en la esfera política el argumento central de su obra. En Lamaldad política, qué es y cómo combatirla, el autor examina casos degenocidio, terrorismo, limpieza étnica y tortura, en escenarios tandiversos como Oriente Medio, Darfur, Ruanda, los Balcanes, Irak oIrán, y analiza las contradictorias respuestas que la comunidadinternacional ha dado para su resolución. Michael Ignatieff ha sabidosintetizar a la perfección las enseñanzas de Wolfe: «La precisiónmoral es una precondición para la precisión política. Nada se gana, ymucho se pierde si, tratando de movilizar a la opinión pública paradetener una masacre, la llamamos genocidio. La magnitud del ultraje se degrada. La próxima vez, cuando digamos que viene el lobo, nadie noscreerá».«La maldad política es una de las grandes cuestionesintelectuales de nuestro tiempo. Al intentar responder a ella, nodebemos correr a la guerra o levantar las manos con resignación ydesesperanza. Lo primero no sólo nos tienta a implicarnos nosotrosmismos en el mal, sino que exige que nos enfrentemos a éste en elcampo de batalla preferido por los malhechores. Lo segundo permite que el mal continúe y les dé lo que anhelan a quienes están sedientos desangre. La maldad política no desaparecerá nunca. Razón de más paraque, la próxima vez, nuestra respuesta a ella sea la correcta.» Conestas palabras, Alan Wolfe se une a una extensa nómina de pensadores?Hannah Arendt, Reinhold Niebuhr o Arthur Koestler? que, a lo largodel pasado siglo, hicieron del mal en la esfera política el argumentocentral de su obra. En La maldad política, qué es y cómo combatirla,el autor examina casos de genocidio, terrorismo, limpieza étnica ytortura, en escenarios tan diversos como Oriente Medio, Darfur,Ruanda, los Balcanes, Irak o Irán, y analiza las contradictoriasrespuestas que la comunidad internacional ha dado para su resolución.Michael Ignatieff ha sabido sintetizar a la perfección las enseñanzasde Wolfe: «La precisión moral es una precondición para la precisiónpolítica. Nada se gana, y mucho se pierde si, tratando de movilizar ala opinión pública para detener una masacre, la llamamos genocidio. La magnitud del ultraje se degrada. La próxima vez, cuando digamos queviene el lobo, nadie nos creerá».Alan Wolfe es profesor de CienciasPolíticas y director del Centro Boisi para la Religión y la VidaPública Norteamericana de la Universidad de Boston. En la primavera de 2011 fue profesor visitante del gobierno norteamericano en laUniversidad de Oxford. Es autor o editor de más de veinte libros,entre los cuales alguno tan célebre como «The Future of Liberalism».Es colaborador de «The New Republic», así como de las principalesrevistas y periódicos estadounidenses, y presidente del Grupo deTrabajo sobre Religión y Democracia de la Asociación de CienciasPolíticas Americanas de Estados Unidos.

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