«Existe un mundo oculto a nuestra mirada. Un mundo invisiblesimplemente porque no se deja perturbar por la luz visible, pero quenos abre sus puertas cuando nos acercamos a él con otras energías yotros colores. Más allá de la superficie, en el detalle más íntimo,están las respuestas a muchas de las cosas que nos rodean. Respuestasque poco a poco se han ido haciendo visibles, iluminadas por luces que hemos aprendido a crear y controlar, y que nos han revelado la lógica y la belleza que todo lo sustentan.»
Con estas palabras Sebastián Grinschpun nos introduce en un mundoapasionante, donde grandes infraestructuras científicas como elsincrotrón Alba, empleando ondas electromagnéticas situadas más alládel espectro visible, nos revelan la estructura profunda de la materia y nos ofrecen todo un universo de aplicaciones prácticassorprendentes que hasta hace poco ni siquiera habríamos sido capacesde sospechar.