Obra ganadora del Gran Premio de la Academia Francesa, esta novela deEric Faye ùautor reconocido por plantear con sencillez los grandestemas que afectan al hombre modernoù se basa en un caso real paraexplorar el influjo que la memoria de los lugares que habitamos ejerce sobre nuestra conciencia.De profesión meteorólogo, Shimura lleva una vida solitaria y metódicaque transcurre con precisión milimétrica entre el trabajo y su casa,un microcosmos de orden y pulcritud a las afueras de Nagasaki. Sólo el canto ensordecedor de las chicharras es capaz de alterar una rutinatan previsible hasta el día en que Shimura cree percibir pequeñoscambios en la impoluta organización de su hogar: un yogur quedesaparece de la nevera, el zumo de naranja que se evapora, la teterafuera de su lugar habitual. No parece obra de un ladrón, pues todoslos objetos de valor siguen en su sitio. ¿Se trata, pues, de unaamante despechada, de un espíritu en busca de venganza, o inclusopeor, de una alucinación? Para dilucidarlo, Shimura instala una cámara en la cocina y, perplejo, descubre la presencia de una mujerdesconocida, una intrusa que lleva un año viviendo en un armario de la casa. Al exponer con exquisita sensibilidad los vericuetos de sumundo interior, la historia de Shimura adquiere una resonanciauniversal. De manera casi imperceptible, la novela cuestiona nuestramanera de vivir y de relacionarnos con los demás, y su lectura perdura como un temblor de tierra, inofensivo pero indeleble.