Decididamente, el deporte no es para Tom. Siempre llega el último enlas carreras, es el que menos salta, el menos habilidoso con elbalón... Por si fuera poco, tiene que aguantar las burlas de los«graciosillos» insoportables del colegio. En definitiva, eliminaría la clase de Educación Física si de él dependiera.El fuerte de Tom es más bien su imaginación. Sueña despierto y constantemente inventasituaciones y conversaciones divertidas. Precisamente su imaginación y sus amigos Pino y Suela son los que le ayudarán a cambiar supercepción de la Educación Física, imaginando nuevos deportestremendamente entretenidos que se adapten mejor a sus característicasfísicasà