AA.VV
,La hermana Margaret Funk es amiga mía desde hace años, y elencomiable entusiasmo que ha invertido en su afán por poner aldescubierto la importancia que la vida contemplativa posee en nuestraépoca, cuenta con mi más rendida admiración. En este tercer volumen de una serie consagrada a recuperar las antiguas técnicas para loscontemplativos de hoy, la hermana se ha centrado en la humildad.
La humildad es un ingrediente esencial en nuestro intento portransformarnos a nosotros mismos, pese a lo reñida que pueda parecerestar tal cosa con nuestra necesidad de confianza. Pero así como estáclaro que la confianza legítima, en el sentido no peyorativo deautoestima, no tendría nada que ver con la vanidad, también esimportante que se diferencie entre la humildad genuina, la cual es una forma de modestia, y la falta de confianza.
La hermana Meg está absolutamente en lo cierto al afirmar que lahumildad importa. La suya es una reflexión sobre cómo se ha de poner a los demás primero y restarnos a la vez importancia a nosotros mismos. Confío en que los lectores encontrarán una gran fuente de inspiración en este volumen, y rezo para que los que así lo hagan tengan éxito al poner en práctica esa inspiración,.
Extraído del prólogo de Su Santidad el Dalai Lama
Mary Margaret Funk O.S.B., es directora de la Escuela de Lectio Divina en el Monasterio de Beech Grove, Indiana, y ha sido DirectoraEjecutiva de Monastic Interreligious Dialogue, organización fundada en 1978 por la Confederación Benedictina para fomentar el diálogointerreligioso.