Escrita en 1946 a continuación de El último encuentro, esta novela esotro claro exponente de la especial sensibilidad y talento del granautor húngaro para abordar las preocupaciones primordiales del serhumano, aquellas que trascienden los momentos históricos y lasfronteras geográficas. La pasión, el dolor, la enfermedad, el éxtasisdel arte y el misterio de la muerte son algunos de esos temasintemporales que Sándor Márai trata magistralmente en estas páginas,la última obra que publicó en su país antes de exiliarse.En la cumbre de su fama como pianista, Z. se dirige en tren aFlorencia invitado por el gobierno italiano para dar un concierto.Poco antes de cruzar la frontera, se siente indispuesto y, tras suactuación, debe ser ingresado en un hospital florentino aquejado deuna rara enfermedad vírica. Allí, mientras se debate entre la vida yla muerte, tendrá lugar un diálogo intenso y decisivo con el médicoque lo atiende, una indagación sin concesiones sobre el precarioequilibrio entre el poder curativo de la ciencia y el espíritu delucha del paciente. Una noche, presa del delirio causado por lamorfina, Z. escucha una voz femenina que le susurra: «no quiero quemueras». Las palabras actúan como un revulsivo que lo llevará areplantearse aspectos fundamentales de su vida.Pocas veces una novela ha tratado con tanta elegancia y lucidez laprofunda relación entre médico y enfermo. Ante el ineludible encuentro con el dolor y la enfermedad, a Z. sólo le queda bucear en loslímites de su ser y de sus fantasmas personales.