?Y lo que en un principio empezó como un reto terminó convirtiéndoseen una obsesión. Sea lo que fuere lo que escondiesen sus páginas,habría de descifrarlo?.Pablo Santos regresa a su Logroño natal tras casi dos décadas alservicio del Archivo Secreto del Vaticano, con la misión de recuperarlos libros desaparecidos del monasterio de San Millán de la Cogolla.Pronto descubrirá que uno de los ejemplares perdidos de la viejabotica benedictina guarda un importante secreto alquímico. Su búsqueda le llevará a enfrentarse no solo a su pasado, encarnado en LucíaGaray ?su amor de juventud?, sino también a un inquietante futuro.
Con esta novela el autor vuelve a recrear con singular maestría lavida cotidiana de las ciudades decimonónicas, confirmando que es unode los escritores más brillantes a la hora de construir tramasemocionales enmarcadas en cuidadas ambientaciones históricas.La fuente de los siete valles, además de una bella historia narradacon la prosa elegante y evocadora de Modroño, es un homenaje a loslibros, al mundo del vino y ?muy especialmente? al monasterio de SanMillán de la Cogolla, cuna del castellano y del euskera.
?Y lo que en un principio empezó como un reto terminó convirtiéndoseen una obsesión. Sea lo que fuere lo que escondiesen sus páginas,habría de descifrarlo?.Pablo Santos regresa a su Logroño natal tras casi dos décadas alservicio del Archivo Secreto del Vaticano, con la misión de recuperarlos libros desaparecidos del monasterio de San Millán de la Cogolla.Pronto descubrirá que uno de los ejemplares perdidos de la viejabotica benedictina guarda un importante secreto alquímico. Su búsqueda le llevará a enfrentarse no solo a su pasado, encarnado en LucíaGaray ?su amor de juventud?, sino también a un inquietante futuro.
Con esta novela el autor vuelve a recrear con singular maestría lavida cotidiana de las ciudades decimonónicas, confirmando que es unode los escritores más brillantes a la hora de construir tramasemocionales enmarcadas en cuidadas ambientaciones históricas.La fuente de los siete valles, además de una bella historia narradacon la prosa elegante y evocadora de Modroño, es un homenaje a loslibros, al mundo del vino y ?muy especialmente? al monasterio de SanMillán de la Cogolla, cuna del castellano y del euskera.