La Ilustración habÃa anunciado un futuro brillante y emancipadorpara la humanidad, que sin embargo no se ha realizado. En su lugar, se construyó un orden social caracterizado por la desigualdad degénero -el llamado orden patriarcal-, en cuya base se encuentra unafalsa convicción: que el individuo puede concebirse al margen de lacomunidad y que la razón puede existir al margen de la emoción, quecuanto mÃs individualizada està una persona, menos necesitavincularse con una comunidad para sentirse segura, y que cuanto mÃsutiliza la razón para relacionarse con el mundo, menos utiliza laemoción. Y esta convicción, que rige los ideales de nuestro sistemasocial, està basada en una fantasÃa: la fantasÃa de laindividualidad.
Almudena Hernando parte de estas constataciones para mostrar cómo ladisociación razón-emoción constituye la clave del orden patriarcaly, desde una perspectiva multidisciplinar y heterodoxa, rastrea lastrayectorias históricas diferenciadas (en términos de identidad) dehombres y mujeres que han dado como resultado distintos modos deconstruir la individualidad moderna en unos y en otras.
Su mirada es la de una arqueóloga que fija la atención en la lógica mÃs profunda de los procesos sociohistóricos, y no en la apariencia que éstos puedan revestir en un momento dado. Y es también la deuna pensadora comprometida con su tiempo: si el orden patriarcal esresultado de una trayectoria histórica definida por la dominación de los hombres y la subordinación de las mujeres, relación de poderque, en cuanto norma social, aún se mantiene en la actualidad, "miesperanza -dice Hernando- es desentrañar algunas claves para entender la lógica que lo guÃa, pero, sobre todo, que su comprensión puedaayudar a luchar contra esa subordinación".