Tendemos a asumir que la estructura y el funcionamiento del cuerpohumano lo ven igual todas las culturas. Pero el cuerpo anatómico,según la concepción occidental, resulta tan ajeno a la civilizaciónchina que, por ejemplo, hasta el siglo XX su lengua careció de unconcepto específico para designar los músculos. Asimismo, lasrepresentaciones chinas del cuerpo, con su intrincada red de canalesenergéticos internos, han sido desdeñadas por la ciencia médicaoccidental como meras fantasías. Con la ayuda de tratados médicosantiguos, de relatos literarios, de reproducciones artísticas y dediagramas e ilustraciones científicas, el autor sumerge al lector deeste libro en un apasionante viaje por dos de las corrientes médicas e intelectuales más importantes de la humanidad y se convierte en unareferencia obligada para todos aquellos que desde la medicina, laantropología, la historia de la ciencia, la filosofía o la historiadel arte se interesan por la representación del cuerpo y de suscuidados