En La ética realizo una dura crítica de lo que denominé la ideologíade los derechos humanos. El de Irak podría ser un caso modelo: El tema de los derechos humanos -y mi postura está lejos de ser cínica al respecto- es de primera importancia. Pero eso difiere mucho detener una policía internacional y militar autoproclamada. ¡Qué dudacabe!: Saddam era un criminal. Pero, ¿cuál es la situación de losderechos humanos hoy en Irak? Es desastrosa. Queda claro, en éste yotros casos previos, que los derechos humanos sirven de coartada paraobtener el apoyo de la opinión pública. Creo que la época de lasintervenciones en nombre de los derechos humanos está un pocoterminada.