LA ESPECIE HUMANA

LA ESPECIE HUMANA

$33.738
IVA incluido
Sujeto a Disponibilidad de Proveedor
Editorial:
ARENA LIBROS EDITORIAL
Año de edición:
ISBN:
978-84-930708-6-1
Páginas:
300
Encuadernación:
Otros
Idioma:
Castellano
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Escrito con una sobriedad «a ras de las cosas», La especie humana esun relato marcadamente anti literario, o bien de pura literatura.Desarmada escritura del desastre que pone de manifiesto, en palabrasdel propio Antelme, «como sola y última reivindicación, un sentimiento último de pertenencia a la especie». Comunidad de l a especie asíafirmada que, lejos de reintegrarnos en una presencia tranquilizadorade lo humano para consigo mismo, nos asedia y obsesiona a modo de undeshacimiento infinito. Como lo leerá Mascolo: «El SS no es diferentede nosotros. La inocencia personal, por muy profunda que se lasuponga, nada vale al lado de esa solidaridad forzosa con la especiecomo portadora de mal, de muerte, de fuego. No hay humanismo en eso.æNuestro hermano SS', podría decirse ... para decir la inhumanidad que hay en el hombre». En 1946, Antelme, «comunista» anterior a todamilitancia, ingresa en el Partido, del que se verá excluido en 1950.Contrario a la continuación de la guerra en Africa del Norte, es unode los firmantes del llamado «Manifiesto de los 121», una Declaraciónsobre el derecho a la insumisión en la guerra de Argelia, en cuyaredacción final interviene decisivamente Maurice Blanchot: «Lanegativa a servir es un deber sagrado». En 1968 es miembro del Comitéde acción de estudiantes y escritores. Padece una hemiplejía desde1983, y muere en 1990.

Escrito con una sobriedad «a ras de las cosas», La especie humana esun relato marcadamente anti literario, o bien de pura literatura.Desarmada escritura del desastre que pone de manifiesto, en palabrasdel propio Antelme, «como sola y última reivindicación, un sentimiento último de pertenencia a la especie». Comunidad de l a especie asíafirmada que, lejos de reintegrarnos en una presencia tranquilizadorade lo humano para consigo mismo, nos asedia y obsesiona a modo de undeshacimiento infinito. Como lo leerá Mascolo: «El SS no es diferentede nosotros. La inocencia personal, por muy profunda que se lasuponga, nada vale al lado de esa solidaridad forzosa con la especiecomo portadora de mal, de muerte, de fuego. No hay humanismo en eso.æNuestro hermano SS', podría decirse ... para decir la inhumanidad que hay en el hombre». En 1946, Antelme, «comunista» anterior a todamilitancia, ingresa en el Partido, del que se verá excluido en 1950.Contrario a la continuación de la guerra en Africa del Norte, es unode los firmantes del llamado «Manifiesto de los 121», una Declaraciónsobre el derecho a la insumisión en la guerra de Argelia, en cuyaredacción final interviene decisivamente Maurice Blanchot: «Lanegativa a servir es un deber sagrado». En 1968 es miembro del Comitéde acción de estudiantes y escritores. Padece una hemiplejía desde1983, y muere en 1990.