La enseñanza del derecho y el entrenamiento de los abogados soncuestiones que, sorprendentemente, han captado en muy escasa medida la atención de quienes piensan el derecho y la política en el mundoiberoamericano.
Las propuestas de reforma de la justicia dejan de lado la cuestión dela formación profesional concentrándose a menudo sólo en la redacciónde constituciones, códigos o leyes o en la redefinición de roles dequienes dirigen las instituciones jurídicas. Los expertosinternacionales, los cooperantes o los expertos en derecho queasesoran en estas reformas son por supuesto conscientes de que éstasdependen de que quienes las apliquen, quienes hagan realidad losprincipios que subyacen en estas propuestas, tengan una formación quelos capacite para tal empresa. Los jueces que apliquen lasconstituciones y códigos, los abogados que los utilicen, losadministradores que deben reglamentarlos, traicionarán el espíritu decualquier reforma si continúan pensando y actuando dentro de losantiguos moldes. La facultad de derecho es el único ámbito que losprofesionales del derecho comparten por un tiempo considerable y loque aprenden y discuten en sus aulas debería ser motivo principal depreocupación.
Esta recopilación de trabajos de profesores de la Yale Law School(YLS) ofrece el ejemplo de una facultad de derecho que toma como unode los ejes centrales de su actividad la discusión permanente de supropia concepción general de la enseñanza del derecho.