Ni los operadores nucleares son como Homer Simpson, ni en España sepuede producir una catástrofe como la de Chernóbil, ni hoy en díapodemos prescindir de la energía nuclear sin aumentar las emisiones de dióxido de carbono y la contaminación atmosférica. Así que siqueremos seguir conectando los patinetes, los smartphones y los coches a la red eléctrica es importante que empecemos a ver esas denostadascentrales nucleares con otros ojos.Alfredo García, alias Operador Nuclear, nos sumerge en el fascinantemundo de la energía nuclear tratando de resolver las grandescuestiones que la rodean y respondiendo a todos los mantras quesiempre se repiten (las centrales caducan a los cuarenta años, eluranio se está agotando, una reactor puede explotar, o la industrianuclear es opaca). El resultado es un libro entretenido, didáctico,esclarecedor y sorprendente con una conclusión clara: todavía no se ha descubierto una manera más limpia y eficiente de producir energíaeléctrica de forma independiente de los fenómenos meteorológicos.