Una advertencia de principio: el objeto de este libro no es laFormación Profesional - a la que se dedica el volumen 18 del Tratadode Educación - sino el MUNDO DEL TRABAJO, tomando en su sentido máshondo y más amplio. Y se encara la materia, a sabiendas de su esquivacomplejidad, porque no podía eludirse una serena reflexión superadorade empecinamientos cicateros y de reduccionismos empobrecedores. Eltrabajo es una actividad del hombre, y el hombre es una unidad en laque convergen y desde la que se despliegan todos sus quehaceres. Sería - es- un grave error cuartear el espíritu y etiquetar sus tareas encompartimentos más o menos autónomos, teledirigidos por actitudesancladas en las ideologías. Como señala el profesor García Hoz, 'eltrabajo y la educación son realidades insoslayables de la vida,ligadas entre sí por una relación mutua de doble sentido: la educación es un factor necesario en la educación'. Ambos confluyen con absoluta naturalidad en el ser y en la vida del hombre, de cada hombre. ¿Cómose relacionan, cómo se fecundan recíprocamente, cómo se ayudan paraalcanzar plenitud y eficacia? Con un esquema que se detieneespecialmente en los aspectos éticos del quehacer productivo, elíndice de la obra pretende dar respuestas a esos interrogantesbrindando orientaciones radicales y omnicomprensivas por las que poder adentrarse luego en otros terrenos más acotados y concretos. Pordelante, el trabajo en la educación personalizada, para señalar ellugar que ha de ocupar en ese marco armónico, Educar para un trabajodigno, que destaca la función privilegiada del trabajo en eldesarrollo humano, al hilo de la meditación, surge pronto el capítulodedicado de la Educación recurrente y la alternancia, como sistemasprácticos de coadyuvar al logro de objetivos, y la incorporación de la empresa e la gran tarea de canalizar el trabajo hacia su mayordignidad potencial mediante una formación de radio grande aplicada asus cuadros directivos y al conjunto de las personas que se afanan enla tarea común.