La disputa felizCómo disentir sin pelearse en las redes sociales, en los medios y enpúblicoInternet nos aproxima a los demás a gran velocidad. Aumentan loscontactos, y aumenta la colisión con quienes no piensan como nosotros: el mundo de la cultura y el mundo social y religioso se citan adiario en los mismos foros, sin intermediarios ni árbitros. Quienquiera hacerse entender debe saber cómo relacionarse a diario conaquellos que sostienen pareceres opuestos. Debe conocer las reglas del juego, y respetarlas. Este libro es una guía para aprender a sostener el propio punto de vista, sin pelearse y sin caer en lo políticamente correcto, logrando debates gratos y enriquecedores. Nunca aprenderemos a disputar con quien es distinto a nosotros sinrealizar el esfuerzo que exige ese aprendizaje. Es algo que noaprendimos en el colegio. Y sin embargo todos, desde que tenemos unsmartphone en la mano, nos vemos lanzados a un debate público,complejo y plural, en medio de interlocutores muy diversos. Su lectura nos ayudará a encontrar sosiego y satisfacción en esta dinámica. Esuna ruta para aprender a sostener el propio punto de vista ante quienno está de acuerdo, sin peleas.Bruno Mastroianni (www.brunomastro.it) es filósofo y periodista, einvitado habitual de la RAI en programas sobre medios de comunicacióny redes sociales. Es investigador y profesor de Teoría general de lacomunicación, y de Comunicación de crisis.
La disputa felizCómo disentir sin pelearse en las redes sociales, en los medios y enpúblicoInternet nos aproxima a los demás a gran velocidad. Aumentan loscontactos, y aumenta la colisión con quienes no piensan como nosotros: el mundo de la cultura y el mundo social y religioso se citan adiario en los mismos foros, sin intermediarios ni árbitros. Quienquiera hacerse entender debe saber cómo relacionarse a diario conaquellos que sostienen pareceres opuestos. Debe conocer las reglas del juego, y respetarlas. Este libro es una guía para aprender a sostener el propio punto de vista, sin pelearse y sin caer en lo políticamente correcto, logrando debates gratos y enriquecedores. Nunca aprenderemos a disputar con quien es distinto a nosotros sinrealizar el esfuerzo que exige ese aprendizaje. Es algo que noaprendimos en el colegio. Y sin embargo todos, desde que tenemos unsmartphone en la mano, nos vemos lanzados a un debate público,complejo y plural, en medio de interlocutores muy diversos. Su lectura nos ayudará a encontrar sosiego y satisfacción en esta dinámica. Esuna ruta para aprender a sostener el propio punto de vista ante quienno está de acuerdo, sin peleas.Bruno Mastroianni (www.brunomastro.it) es filósofo y periodista, einvitado habitual de la RAI en programas sobre medios de comunicacióny redes sociales. Es investigador y profesor de Teoría general de lacomunicación, y de Comunicación de crisis.