En 1625, Rubens retrató a una enigmática joven cuya identidad hapermanecido un misterio. A comienzos del siglo XXI, una escritora cree haber descifrado por fin la incógnita, movida por la curiosidad quele suscita el inquietante parecido que ella misma guarda con la mujerpintada. Tras publicar una novela en que desvela el secreto delcuadro, recibir una carta anónima invitándola a acudir a una viejamansión. El descubrimiento de que esta perteneció al ginecólogo CésarAlmau, del que ha oído hablar en su familia desde niña, y el hallazgode la imagen de la muchacha en una de las estancias de la casa, no son sino el preludio de una serie de acontecimientos que la iránenvolviendo hasta adentrarla de lleno en los misterios de la familiaAlmau.