La crisis que atravesamos no se puede contemplar desde la superficiede lo coyuntural, ni desde la espera ingenua en la providencia, nidesde la complacencia confiada en que tras la tempestad regrese lacalma. Nada será igual, y cómo se opere ante ella determinará lascondiciones de la salida.Jesús Albarracín, brillante economista del Servicio de Estudios delBanco de España, y referente en el movimiento obrero español definales del siglo XX, fallecido en 2000, nos legó este manual deanálisis económico que resulta fundamental para comprender nuestraeconomía de mercado.