Desde comienzos del siglo xix, el Polo Norte encendió la imaginación y avivó el deseo de exploración y conquista de numerosos aventureros,científicos, expedicionarios o simples lunáticos, que sin duda veíanen aquel lugar geográfico algo más que «un punto sin extensión,magnitud o grosor alrededor del cual gira el eje terrestre». Serumoreaba que aquellos inaccesibles parajes escondían una misteriosaisla de basalto, otros sostenían la existencia de un inmenso marcálido, y fueron muchos los que arriesgaron la vida con tal deacercarse a los ansiados 90º de latitud norte.En esta trepidante yabsorbente crónica, seguimos los pasos de exploradores como JohnFranklin, Elisha Kent Kane, Fridtjof Nansen o Robert Edwin Peary,quien supuestamente fue el primer ser humano que pisó el polo en abril de 1909. En estas arriesgadas travesías, más de un jefeexpedicionario desapareció para siempre con toda su tripulación enaquellas desoladas regiones, otros sobrevivieron a duras penas alescorbuto, a la congelación de manos y pies, a temperaturas de casi70º bajo cero, a los mares helados y a sus propios delirios degrandeza. Basándose en el vívido testimonio de los diarios de a bordo, en los relatos periodísticos de la época y en una exhaustivadocumentación, Fergus Fleming reconstruye en estas páginas una de lasúltimas epopeyas de la humanidad, en la que se mezclan rivalidadesinternacionales, afán de aventuras y el heroísmo más desinteresado.